Porque los reportes no producen predictibilidad. La capturan, cuando existe. Cuando no existe, solo documentan el deterioro con mayor resolución.
La predictibilidad es una propiedad del sistema de gestión, no del sistema de reporte. Se produce cuando el sistema ha sido diseñado para operar con capacidad explícita, flujo estructurado, variabilidad absorbida y control dinámico integrado.
Un sistema así genera comportamiento predecible. Y ese comportamiento predecible puede entonces ser capturado por los reportes.
Pero la causalidad no funciona en sentido inverso. Mejorar los reportes de un sistema mal diseñado no hace que el sistema se comporte mejor. Solo hace que el deterioro sea más visible y mejor documentado.
La inversión en sistemas de reporte más sofisticados, sin inversión paralela en la arquitectura de gestión que los alimenta, produce información más detallada sobre problemas que siguen sin resolverse estructuralmente.
Antes de mejorar cómo reportas, vale la pena preguntarse qué tan predecible es el sistema que estás reportando.
